Entonces...¿qué quieren?

Viernes 18/06:


"Este es el show": 10.7
"Secretos de Amor": 8.3

"ShowMatch": 30.5
"Botineras": 12.8


Creo que los números hablan por sí solos.

No es la primera vez que pasa que productos bien ideados, con buenos actores, y siendo ficciones nacionales; caen ante programas totalmente sin sentido, o mejor dicho, con un único sentido: buscar rating como sea. Y en ese "como sea", entran peleas totalmente armadas, insultos, mencionar enfermedades, entre tantas otras cosas burdas.

Ahora bien, si cuando nos ponen buenas ficciones, que es muchas veces lo que el público pedimos, pero después, la gran mayoría le da la espalda, para mirar programas que luego defenestran, o personajes que después critican a mas no poder; simplemente no se quejen. Porque he leído en muchos foros, preguntas como "¿hasta cuándo debemos soportar a Fort?". Bueno. Es simple, Hasta que la gran mayoría siga mirando los programas en los que aparece, derramando su intolerancia, vulgaridad, soberbia, etc. Derrama todo, menos TALENTO.

Zulma volvé, te perdonamos.

4 Response to "Entonces...¿qué quieren?"

  1. Anónimo 19 de junio de 2010, 19:58
    Hola, que bueno que volviste!!
    Podrías agregar como web amiga a mi blog?
    www.comercialesdetv.com.ar

    Yo ya te puse
  2. gallega 19 de junio de 2010, 20:37
    ES VERDAD,NADIE LO QUIEREA TINELLI Y TODO LO VEMOS!
  3. lidiaazul 19 de junio de 2010, 23:42
    Maxi, todos mentimos, sobre todo los que dicen(haciendo eco de los panelistas)"hasta cuando Fort??", y, no pasan cinco minutos que ellos llevan la charla hacia Fort. Algunos porque al colgarse de sus testiculos logran que se hable de ellos(Moria-Flavio-Fantino-Silly-Infama-Canosa-Rial,etc.)es como Tinelli, creo que son algo asi como la fascinaciòn del horror, sino no se entiende, han superado ampliamente la ficciòn, no tienen reparos en mostrar hasta sus intestinos y eso es...morbo puro! y parece que nos gusta aunque despotriquemos y digamos lo contrario.
  4. Julia 20 de junio de 2010, 3:15
    Creo que hay una invasión con mucho exceso de todo lo pasatista y eso termina apagando los verdaderos valores, que a veces por comodidad, se terminan dejando de lado.