¿En qué estamos?


Ayer, mirando "Bendita", mientras pasaban informes, como no podía ser de otra manera, de Ricardo Fort, del "escándalo" Marengo, entre otros circos armados en la televisión, la voz en off hizo una pregunta: "¿hasta cuándo esta televisión berreta? siendo que la gente pide a gritos otro tipo de televisión".


Ahora bien, sabemos que hay un grupo, lamentablemente demasiado minoritario, que queremos otro tipo de televisión. O no tanto. Porque la tenemos, y la miramos. El problema, es que esos contenidos no están en los programas con mayor rating de la televisión Argentina.

Pero si "Showmatch" mide 30 puntos diarios promedio, y cuando el impresentable de Fort grita cual gay reprimido y frustrado de la vida, el programa hace picos de 36 puntos; o cuando a la tarde el programa que lo único que hace es seguir armando escándalos berretas, y queriéndoselos tomar "en serio", hace 12 puntos y le gana ámpliamente a una buena ficción como "Secretos de Amor"....¿de esa forma la gente está pidiendo otra televisión? Porque todos sabemos, que si alimentamos esto, el negocio sigue, porque no es otra cosa que eso, un negocio, y conviene a todos.

Entonces no digan que quieren otra televisión, porque sino, "Todos contra Juan" haría al menos 15 puntos (porque fue un programa excelente, y los que lo pudimos disfrutar, lo sabemos), "Botineras" 30 puntos, "Para vestir santos" lo mismo, al igual que programas como "Vértigo", o el próximo estreno de la 5ta temporada de "La liga"; y así podríamos seguir nombrando a diferentes programas que merecen realmente números altos, pero la gente no se los da. Y prefiere dárselos a programas y personas totalmente desagradables, que de esa forma, lo único que hacen es seguir aumentando sus bolsillos, y sobre todo, su ego.

¿En qué estamos? ¿queremos otra televisión y no esta? Entonces, hay 3 millones de personas, que son masoquistas.

5 Response to "¿En qué estamos?"

  1. Julia 16 de julio de 2010, 13:57
    Es verdad lo que decís, pero también es cierto que como son los temas de los que habla la mayoría de la gente, pareciera que nadie quiere quedarse afuera y además el conventillo ajeno (aunque sea guionado) siempre es divertido, sobre todo cuando muchos están envueltos en problemas varios y entonces pareciera que con estos programas se relaja y se evade.

    Beso grande Maxi!
  2. Marcos 27 de julio de 2010, 13:21
    Te recomiendo que mires RSM, antes que Bendita. ;)
  3. Anónimo 31 de julio de 2010, 15:23
    BIOLCATTI CONDUCCION Como el dicho que mencionan los abogados “a confesión de parte, relevo de prueba” La foto de las caricaturas opositoras en la sociedad rural arriados por Joaquín Morales Solá es toda una definición de quien conduce ese rejunte, y quien le distribuye la palabra. Cómo una rémora de la piqueteada campestre. Son tan serios, confiables y de convicciones tan sólidas que ahora reclaman lo que instituía la resolución 125 que ellos se encargaron de voltear con el voto “no positivo” de Julio Cobos. Aquellos eran los tiempos de la “movida destituyente” que con lucidez describió “Carta Abierta”. Luego sobrevino “la tremenda derrota del kirchnerismo” como titularon en cadena los medios hegemónicos y la segura caída del gobierno, como gran esperanza de esa nueva “Unión democrática” que nació con olor a “bosta de vaca” como diría Evita. En lugar de concretarse el Apocalipsis que anunciaron, sobrevino la promulgación de la Ley de servicios de comunicación audiovisual, la recuperación de los fondos de los trabajadores para el pago de las jubilaciones rapiñadas por las AFJP, la asignación universal por hijo. El bombardeo de la cadena nacional privada en contra del gobierno nacional fue continuo, incesante y sin tregua. Las mentiras, manipulaciones, tergiversaciones y operaciones estuvieron a la orden del día. La iglesia de Bergoglio, cómplice silencioso de la genocida dictadura cívico militar, también lanzó sus misiles periódicamente contra el gobierno. Hasta que perdió la sutileza con la aprobación por abrumadora mayoría del matrimonio igualitario, y se puso el traje de Torquemada y salió con el lanzallamas a proclamar la “guerra de dios”. Hoy, la foto de la dirigencia opositora en la Sociedad Rural, es la postal del golpismo, que desespera, frente a un gobierno que actualiza el mejor peronismo desde que fuera derrocado el general. El pueblo en la calle, celebrándose durante la conmemoración del bicentenario, es muy difícil de digerir para los que posan en la postal. Es que no toleran un pueblo feliz. Porque un pueblo feliz es el que va camino de su realización. En un país con un pueblo feliz, en camino de su realización, no hay lugar para los mercenarios de la política. Para los prestidigitadores de la realidad. Para los mentirosos a sueldo de las grandes corporaciones. No dejemos que nos roben la alegría. Porque, como dice mi amigo Mario, si no nos dejan soñar, no los vamos a dejar dormir.